3 de abril de 2025
La SSN informó que en febrero de 2025 la producción del mercado asegurador superó los $1,4 billones. Hubo una caída mensual, pero el crecimiento interanual ajustado por inflación fue del 11,2%.
La producción del mercado asegurador argentino alcanzó en febrero de 2025 un total de $1.483,8 mil millones, de acuerdo con el informe publicado por la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN). Esto representa un aumento del 85,5% en valores corrientes respecto a febrero de 2024, y un incremento real del 11,2%, es decir, descontando los efectos de la inflación. A pesar de esta evolución positiva en la comparación interanual, el dato mensual mostró una caída del 14,8% frente a enero, lo que refleja cierta desaceleración en el ritmo de emisión de primas.
La composición del mercado sigue mostrando el fuerte peso de los seguros patrimoniales, que concentraron el 85,4% del total producido. Le siguieron los seguros de vida y otras coberturas personales, con el 13,3%, y los seguros de retiro, con el 1,3%. Esta estructura se mantiene relativamente estable, aunque con algunas variaciones en los crecimientos internos de cada rama.
Entre los seguros patrimoniales, algunos ramos destacaron por su desempeño en valores constantes:
Riesgos del Trabajo: +30,9%
Automotores: +4,4%
Transporte Público de Pasajeros: +3,9%
Resto de seguros patrimoniales: +2,2%
Por el contrario, el ramo de Responsabilidad Civil tuvo un comportamiento negativo, con una baja del 17,5% en términos reales, posiblemente afectado por una menor contratación o adecuación de pólizas por parte de empresas y particulares ante un contexto económico más ajustado.
El segmento de seguros de personas fue, sin dudas, uno de los más dinámicos durante febrero. Todos los ramos dentro de este grupo mostraron crecimientos interanuales positivos en términos reales:
Accidentes personales, salud, sepelio y otros (resto de seguros de personas): +36,7%
Vida colectivo: +26,2%
Vida individual: +12,6%
Retiro: +3,7%
Este desempeño refleja una mayor conciencia aseguradora por parte de empresas e individuos. Las coberturas colectivas, en particular, se volvieron más frecuentes como parte de estrategias de retención de talento o beneficios laborales, mientras que los seguros individuales ganaron espacio entre quienes buscan anticiparse a posibles contingencias económicas o de salud.
Si bien el dato mensual mostró una baja, el comportamiento interanual positivo en términos reales marca un escenario de crecimiento sostenido para el sector asegurador, a pesar de la volatilidad macroeconómica.
Los desafíos hacia adelante incluyen mantener la recuperación en un contexto de inflación elevada, posibles reformas laborales, y una economía en transición que aún no termina de estabilizarse. En este marco, la capacidad del sector asegurador para adaptarse a los nuevos hábitos de consumo, digitalizar sus canales de comercialización y ajustar productos a las necesidades reales de los clientes será clave para sostener el crecimiento.
La adopción de nuevas tecnologías está modificando la forma en que las aseguradoras ofrecen sus productos y se relacionan con los clientes. Plataformas digitales, cotizadores online, atención por canales como WhatsApp y la incorporación de inteligencia artificial para análisis de riesgo o prevención de fraude son herramientas cada vez más presentes. Todo esto contribuye no solo a mejorar la experiencia del asegurado, sino también a reducir costos operativos y ampliar la llegada a sectores que históricamente estaban fuera del radar del seguro tradicional.
A su vez, muchas compañías están apostando a la diversificación de productos, ofreciendo coberturas combinadas o nuevos seguros diseñados para actividades emergentes, como los deliverys, e-commerce, profesionales independientes, o incluso seguros para dispositivos electrónicos y mascotas.
Uno de los grandes retos sigue siendo la baja cultura aseguradora de muchos argentinos. En este sentido, las campañas de educación financiera y concientización resultan fundamentales. Muchas personas aún no comprenden el verdadero valor de un seguro hasta que enfrentan una situación de pérdida o accidente. Aumentar la penetración del seguro no solo es beneficioso para las compañías, sino también para construir una sociedad más resiliente ante imprevistos.
Las cifras positivas en seguros de vida y accidentes personales indican una mayor sensibilidad frente a la protección del capital humano, un cambio cultural que puede consolidarse si se trabaja de manera sostenida desde todos los sectores: empresas, Estado y el propio mercado.
Febrero de 2025 dejó un saldo mixto para el sector asegurador argentino: una caída mensual significativa, pero una sólida mejora interanual en términos reales. El mercado muestra señales de recuperación, especialmente en los ramos vinculados a la protección de personas y el trabajo formal.
El camino hacia adelante requerirá de innovación, educación y adaptación. Las aseguradoras deberán leer con atención las nuevas demandas de la sociedad, aprovechar las herramientas tecnológicas y mantenerse competitivas sin perder de vista la calidad del servicio y el respaldo financiero. En un país donde la previsibilidad muchas veces escasea, el seguro sigue siendo una de las pocas herramientas capaces de brindar tranquilidad.
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