3 de abril de 2025
El total de unidades expuestas a riesgo descendió un 0,8% interanual en diciembre de 2024. Automóviles y motos encabezaron la caída, mientras que las pick-ups y vehículos de transporte mostraron leves subas.
Escuchar artículoLos números no mienten: el mercado asegurador automotor argentino sigue sin mostrar signos de recuperación sostenida. Según los datos oficiales publicados por la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN), al 31 de diciembre de 2024 se registraron 14.889.353 vehículos expuestos a riesgo, una baja del 0,8% interanual. Esto significa que se aseguraron 125.000 unidades menos que en diciembre de 2023, una tendencia que, lejos de ser un dato aislado, evidencia el enfriamiento estructural del sector.
Aunque en la comparación con septiembre de 2024 se registra una suba del 0,6%, este pequeño rebote trimestral no alcanza para revertir la caída anual. El dato es especialmente significativo si se tiene en cuenta que diciembre suele ser un mes donde históricamente crece la cantidad de vehículos asegurados por cuestiones estacionales, bonificaciones o renovaciones anuales.
La realidad es que la cantidad de autos en circulación no disminuye, pero la proporción de vehículos asegurados sí. Este fenómeno expone una problemática mayor: el creciente parque vehicular informal o subasegurado, impulsado por la crisis económica, el deterioro del poder adquisitivo y la desconfianza hacia el sistema.
El desglose por tipo de vehículo aporta aún más señales de alerta:
Automóviles: Siguen siendo el grueso del mercado (52,5%), pero bajaron un 2,2%, ubicándose en 7.819.190 unidades aseguradas.
Motocicletas: 2.414.097 unidades, con una caída del 1,5%. Aquí el impacto es aún mayor: muchas motos circulan sin ningún tipo de cobertura.
Pick-ups A (camionetas livianas, jeeps, rurales): 1.833.742 unidades, con un alza del 2,2%.
Pick-ups B (vehículos más pesados): Suba del 4,3%, alcanzando 1.272.836 unidades.
Los únicos segmentos con crecimiento fueron aquellos vinculados al trabajo y uso profesional, lo cual indica que la demanda de seguros persiste donde el vehículo es herramienta de sustento, mientras que el usuario particular opta cada vez más por prescindir de la cobertura.
Otros datos preocupantes:
Remises: Cayeron 34,6%. Esto podría reflejar tanto un ajuste en la contratación formal como una mayor informalidad en el servicio.
Vehículos tipo M1 (pasajeros, uso privado): Bajaron 8,2%.
Vehículos tipo M2 (transporte público de más de 8 asientos): Curiosamente, crecieron un 21,7%, lo que sugiere una formalización parcial en flotas de transporte escolar o de personal.
Más allá de los números, lo que queda claro es que el sector enfrenta problemas estructurales. La falta de incentivos para asegurar, el aumento del costo de las primas, y la percepción de baja respuesta frente a siniestros son factores que desalientan a los conductores a contratar coberturas, incluso las obligatorias.
A esto se suma una oferta aseguradora que en muchos casos no logra adaptarse al contexto actual. Mientras algunos actores del mercado ofrecen productos innovadores y segmentados, otros siguen atados a modelos de negocio rígidos, poco transparentes y con escaso foco en el cliente final.
La caída interanual del 0,8% en la cantidad de vehículos asegurados no es solo un dato estadístico: es un síntoma de algo más profundo. Un mercado que no logra crecer en un país donde el parque automotor aumenta es un mercado que está perdiendo terreno. Y cuando lo pierde, lo gana la informalidad.
Urge una estrategia conjunta entre aseguradoras, el Estado y los propios productores asesores para reconstruir la confianza, educar al asegurado y volver a hacer del seguro un aliado accesible y valioso para todos.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.