Desempleo acecha a los argentinos: encuesta lo ubica junto a corrupción

La preocupación por el desempleo se ha posicionado como la segunda principal angustia de los argentinos, desplazando la inflación del centro del debate nacional. Una encuesta realizada por AtlasIntel en colaboración con Bloomberg entre el 30 de agosto y 3 de septiembre de 2026 refleja un cambio profundo en las prioridades de la ciudadanía: el miedo a perder el empleo alcanzó 43,9% de menciones, casi igualando a la corrupción, que lidera el ranking con 44,4%.

Este es el segundo mes consecutivo en el que corrupción y desempleo se consolidaban como los dos problemas más señalados por los encuestados. La situación económica general retrocede al tercer lugar con 32,1%, mientras que los altos precios e inflación caen al cuarto puesto con apenas 28,8%. El dato marca un giro radical respecto a meses anteriores, cuando la inflación ocupaba el centro de las preocupaciones ciudadanas.

Siete de cada diez argentinos ven mal el mercado laboral

La percepción sobre el estado del empleo en el país es alarmante. El 70% de los encuestados considera que la situación laboral actual en Argentina es mala, mientras que la evaluación negativa de la situación económica general alcanza al 63% de la población. Solo el 24% considera que la economía se encuentra en buen estado.

Estas cifras no son casuales. Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) confirman la tendencia: el desempleo llegó a 7,8% de la población económicamente activa en el primer trimestre de 2026. Complementariamente, las cifras de empleo privado registrado evidencian una contracción sostenida: en junio pasado se registró una caída mensual de 0,1%, mientras que la contracción interanual alcanzó 1,3%.

Expectativas económicas divididas entre pesimismo y esperanza

La proyección hacia adelante refleja una sociedad dividida sobre las posibilidades de recuperación. El 49% de los encuestados considera que la economía empeorará en los próximos seis meses, mientras que el 37% alberga esperanzas de recuperación económica. Esta brecha evidencia la incertidumbre que prevalece en el país respecto a las tendencias futuras.

La encuesta Latam Pulse Argentina incluyó a 2.193 personas con un margen de error de aproximadamente 2 puntos porcentuales, lo que proporciona una visión representativa del sentir nacional.

Inflación pierde centralidad mientras el desempleo gana terreno

El desplazamiento temático en las preocupaciones argentinas es significativo: mientras la inflación retrocede en el ranking, la preocupación por el desempleo gana centralidad. Esta transformación refleja un cambio en las prioridades ciudadanas. Si bien los precios siguen siendo una inquietud latente, la estabilidad en el empleo se ha convertido en un tema de supervivencia para millones de trabajadores y sus familias.

La persistencia del desempleo como segunda preocupación en dos meses consecutivos no es un dato aislado. Responde a dinámicas concretas en el mercado laboral: contracciones en el empleo privado registrado, tasas de desocupación que se mantienen, y un horizonte económico incierto que genera temor a futuras pérdidas de puestos de trabajo.

Contexto político en medio de crisis de percepción

Este cambio en las prioridades ciudadanas ocurre en un contexto de cuestionamiento político. La desaprobación al presidente Javier Milei se ubica en 58%, mientras que su aprobación alcanza 38,1%. La combinación de preocupaciones económicas, especialmente el miedo al desempleo, y estas métricas de evaluación presidencial sugieren una ciudadanía que busca respuestas concretas en materia laboral.

El ascenso del desempleo como preocupación central plantea un desafío político y económico inmediato: la generación de empleo se ha convertido en prioridad para la opinión pública, desplazando otros temas que dominaban el debate hace apenas meses. Los próximos movimientos en política laboral, incentivos empresariales y medidas de generación de puestos de trabajo serán observados con atención por una sociedad cada vez más enfocada en la estabilidad ocupacional.