Inflación mensual repunta en septiembre
La inflación mensual de Argentina aceleró a 1,9% en septiembre, retomando el ritmo alcista tras la ligera desaceleración de agosto cuando se ubicó en 1,7%, en un contexto donde los indicadores económicos muestran presiones sobre el frente de precios y desaceleración de la actividad. El dato genera nuevas preocupaciones sobre la sostenibilidad del proceso de estabilización de precios que el Gobierno nacional ha impulsado durante los últimos meses, mientras los organismos internacionales recalibran sus estimaciones para el país. Sectores clave como vivienda, agua, electricidad y gas lideraron los aumentos con una suba de 3,1%, seguidos por educación (3%), comunicación (2,5%) y salud (2,4%), mientras que alimentos y bebidas no alcohólicas registraron un aumento de 2%. Desde el Ministerio de Economía destacan que se trata de "la inflación registrada más baja para un mes de septiembre desde el año 2017", pero el dato de largo plazo sigue siendo preocupante.
¿Cuál es la inflación acumulada hasta ahora en 2026?
La inflación acumulada en el año 2026 alcanzó 23,6% hasta septiembre, con un pico máximo de 3,4% en marzo que marcó el momento de mayor presión inflacionaria durante este año. A pesar de que los últimos meses muestran una tendencia decreciente en la variación mensual, el acumulado sigue siendo significativo y refleja la persistencia de las presiones de precios. Esta cifra contrasta con la extraordinaria inflación de 211% registrada en 2023, y con la inflación de 25% mensual que heredó el actual Gobierno al asumir el cargo, contexto que permite dimensionar el descenso logrado pero también la lentitud de la convergencia hacia metas de estabilidad.
Variación interanual: desaceleración por segundo mes consecutivo
La variación interanual de la inflación en Argentina alcanzó 33,4% en septiembre, comparado con 33,5% en agosto. Aunque el descenso es marginal, marca el segundo mes consecutivo de desaceleración en este indicador. El Ministro de Economía señaló que "la variación interanual mostró una desaceleración por segundo mes consecutivo", señal que el Ejecutivo interpreta como progreso en el camino hacia la estabilización. Sin embargo, la cifra sigue siendo elevada y distante de los objetivos de inflación de mediano plazo que busca el país.
El FMI recalibra proyecciones: menos crecimiento y más inflación
El Fondo Monetario Internacional redujo significativamente sus previsiones de crecimiento económico para Argentina. La institución ahora proyecta un crecimiento del PIB de 2,1% para 2026, por debajo de la estimación anterior de 3,5% realizada en abril. Esta corrección a la baja de 1,4 puntos porcentuales refleja la debilidad que mostró la actividad económica durante los primeros meses del año y las perspectivas menos optimistas para el segundo semestre. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la actividad económica mostró una merma mensual de 2,9% en julio, evidencia de desaceleración en la producción agregada del país.
En relación a la inflación, el FMI elevó sus estimaciones. Ahora anticipa una inflación de 32,5% para 2026, por encima de su pronóstico anterior de 30,4%. Para 2027, proyecta una inflación de 21,2%, superando su estimación previa de 15,7%. Estas revisiones al alza reflejan la persistencia de presiones inflacionarias identificadas por el organismo y sugieren que el proceso de desinflación será más lento de lo anticipado hace seis meses.
Desempleo, informalidad y pobreza: la otra cara de la crisis
Más allá de los números de inflación y crecimiento, los indicadores sociales y laborales proyectan una realidad más cruda. La tasa de desempleo en Argentina alcanzó 7,9%, mientras que el trabajo informal llegó a 45% de la población económicamente activa. Estas cifras reflejan la dificultad que enfrentan los trabajadores para acceder a empleos formales de calidad. Simultáneamente, la pobreza en Argentina subió al 32,3% de la población, lo que representa un aumento de aproximadamente 4 puntos porcentuales en el último semestre. El crecimiento de la pobreza, aún en contexto de inflación desacelerándose, sugiere que la reducción del poder adquisitivo y los ajustes económicos están impactando severamente en los hogares de ingresos medios y bajos.
¿Qué viene para Argentina?
Los datos de septiembre sitúan a Argentina en una encrucijada. Por un lado, la inflación mensual sigue siendo elevada, aunque hay signos de desaceleración interanual. Por otro, el crecimiento económico se desmorona según las nuevas proyecciones del FMI, mientras indicadores de empleo y pobreza se deterioran. Este panorama complejo sugiere que los próximos meses serán críticos para evaluar si la política económica del Gobierno logra anclar las expectativas inflacionarias sin profundizar la contracción de la actividad, o si, por el contrario, el país enfrenta una prolongada fase de bajo crecimiento combinada con inflación persistente. Las decisiones de política monetaria y fiscal que se adopten en los meses venideros serán determinantes para el desempeño de la economía durante el resto del año y el siguiente.





