El crecimiento del almacenamiento energético sostiene la demanda de litio, mientras nuevas tecnologías podrían limitar su expansión a largo plazo.

El mercado internacional del litio atraviesa una fuerte recuperación durante 2026, impulsado principalmente por las restricciones de oferta y el crecimiento de la demanda vinculada al almacenamiento de energía. Sin embargo, las nuevas proyecciones de BMI, la consultora de Fitch Solutions, advierten que los precios actuales podrían encontrarse por encima de lo que justifican los fundamentos del mercado.

El contrato de carbonato de litio más activo en la Bolsa de Futuros de Guangzhou cerró en 152.500 yuanes por tonelada, unos US$22.500. Con este nivel, el precio acumula una mejora del 29% en lo que va del año y del 87% interanual, aunque todavía permanece aproximadamente 25% por debajo del máximo de dos años alcanzado en mayo, cuando superó los 200.000 yuanes por tonelada.

Fitch mejoró su pronóstico para 2026

BMI elevó su estimación para el precio promedio del carbonato de litio chino a US$20.100 por tonelada durante 2026, casi el doble de los US$10.502 registrados en promedio durante 2025.

Para el hidróxido de litio, la consultora proyecta un valor promedio de US$19.600 por tonelada.

La revisión responde a las interrupciones persistentes en el suministro y a una demanda que continúa firme, particularmente por el crecimiento de los sistemas de almacenamiento energético.

Sin embargo, existe una diferencia importante entre los precios actuales y las nuevas proyecciones. El carbonato de litio al contado en China promedió US$22.941 por tonelada en lo que va del año, por encima de la estimación anual de BMI.

Por eso, la consultora prevé una corrección durante los próximos meses: calcula un promedio de US$17.200 para el tercer trimestre y de US$16.800 para el cuarto.

El mercado seguiría con excedente hasta 2030

La perspectiva de BMI también resulta moderada para los próximos años.

La consultora estima un precio promedio de US$16.500 por tonelada en 2027, con un posible piso de US$14.500 en 2028. Luego proyecta una recuperación hasta US$17.500 en 2029 y US$18.500 en 2030.

El escenario contempla que el mercado global continúe en superávit hasta finales de la década y que recién entre 2031 y 2035 pueda comenzar una etapa de déficit.

Según BMI, los bajos precios registrados durante 2024 y 2025 provocaron falta de inversiones y retrasos en nuevos proyectos, un fenómeno que podría terminar limitando la oferta recién durante la próxima década.

China vuelve a ser clave para la oferta

La producción mundial de litio crecería 13% durante 2026, con Australia y China como principales impulsores.

Además, la recuperación de los precios podría permitir que vuelvan al mercado operaciones de mayores costos que habían sido suspendidas durante el período de valores deprimidos.

Entre los proyectos que podrían sumar producción aparecen Bald Hill, de Mineral Resources; Finniss, de Core Lithium; y la mina Jianxiawo, operada por CATL en China.

Precisamente, la situación de Jianxiawo constituye una de las principales fuentes de incertidumbre. Una demora prolongada en su regreso podría poner en riesgo cerca del 4% de la oferta mundial y modificar el escenario de superávit previsto para este año.

Argentina también tuvo interrupciones

Las restricciones de oferta también alcanzaron a proyectos ubicados en Argentina.

A fines de julio, una fuerte tormenta de nieve afectó Catamarca e interrumpió las operaciones de Fénix, el proyecto de Rio Tinto en el Salar del Hombre Muerto, que cuenta con una capacidad de producción de 32.000 toneladas.

También se registraron impactos sobre las operaciones de POSCO y Zijin-LIEX, vinculadas al proyecto Tres Quebradas.

El episodio incluyó además la desaparición de cuatro trabajadores mineros en el Salar del Hombre Muerto, quienes finalmente fueron encontrados con vida después de permanecer tres noches en la zona.

El almacenamiento energético sostiene al litio

A pesar de la posibilidad de una corrección, BMI no espera un derrumbe prolongado del mercado. Uno de los principales respaldos para el consumo de litio será el crecimiento del almacenamiento de energía mediante baterías.

La producción china de baterías destinadas a energía y almacenamiento alcanzó 191,7 GWh en mayo, un aumento del 55% interanual.

A nivel global, BMI calcula que la capacidad de almacenamiento mediante baterías podría pasar de aproximadamente 325 GW en 2026 a 1.270 GW en 2035, casi cuadruplicándose. China y Estados Unidos concentran actualmente más de tres cuartas partes de las instalaciones.

Otro factor favorable es el crecimiento de las baterías de litio-hierro-fosfato (LFP). Según la Agencia Internacional de Energía, esta tecnología representa más de la mitad de los vehículos eléctricos y más del 90% de los sistemas de almacenamiento de baterías a nivel mundial.

La demanda comienza a desacelerarse

El principal interrogante para el mercado está en el ritmo de crecimiento de la demanda.

BMI proyecta que el consumo mundial de litio aumentará apenas 5,8% en 2026, frente al 19% de crecimiento registrado durante 2025.

La desaceleración también está relacionada con el menor ritmo de expansión de los vehículos eléctricos. La consultora estima un crecimiento global de sus ventas del 3,9%.

En China, además, identifica una desaceleración estructural del mercado de vehículos eléctricos. Aun así, los vehículos de nueva energía ya representan 59% de las ventas de automóviles nuevos en ese país y las exportaciones mensuales superaron por primera vez las 500.000 unidades en junio.

El sodio aparece como una amenaza para el litio

Más allá de la relación entre oferta y demanda, el litio enfrenta un desafío tecnológico: el desarrollo de baterías de iones de sodio.

CATL presentó su batería Naxtra, que busca alcanzar una densidad energética comparable con las celdas LFP. Por su parte, Changan anunció el desarrollo de un vehículo de pasajeros equipado con baterías de sodio.

CATL espera que hasta 20.000 vehículos eléctricos utilicen esta tecnología durante 2026.

Si las baterías de sodio continúan ganando participación, podrían reducir parte de la demanda futura de litio, especialmente en determinadas aplicaciones.

El reciclaje de baterías constituye otro factor que podría aumentar la disponibilidad de materias primas y reducir la necesidad de nueva producción minera.

Un repunte que todavía enfrenta varios desafíos

El mercado del litio combina actualmente factores alcistas y bajistas.

Por un lado, las interrupciones de suministro, el almacenamiento energético y el crecimiento de las baterías LFP sostienen los precios.

Por otro, el aumento de la oferta, la desaceleración de los vehículos eléctricos, las baterías de sodio y el reciclaje podrían generar presión sobre los valores durante los próximos años.

Para BMI, el mercado permanecerá probablemente en superávit hasta 2030, mientras que un posible déficit recién aparecería entre 2031 y 2035.

Así, el interrogante para la industria no es solamente cuánto puede continuar el actual repunte, sino cuánto del aumento responde a una mejora estructural de la demanda y cuánto está explicado por restricciones temporales de la oferta.