Las empresas petroleras a cargo del proyecto Sea Lion, ubicado al norte de las Islas Malvinas, confirmaron que mantienen sus planes de desarrollo pese a las advertencias realizadas por el Gobierno argentino.

La británica Rockhopper y la israelí Navitas, compañías responsables del proyecto, emitieron un comunicado conjunto en el que señalaron que las licencias otorgadas por las autoridades de las islas continúan vigentes y que los últimos acontecimientos no modificarán, por el momento, el cronograma previsto.

Las compañías sostuvieron que los permisos de exploración fueron otorgados legalmente y cuentan con el respaldo del Gobierno británico. También indicaron que no esperan impactos significativos sobre las actividades vinculadas con Sea Lion ni sobre el calendario previsto para avanzar con el desarrollo.

La advertencia del Gobierno argentino

La respuesta empresarial se produjo luego del anuncio realizado por el presidente Javier Milei, quien anticipó nuevas medidas contra las compañías que participen en proyectos de explotación de recursos naturales en las Malvinas sin autorización argentina.

El Gobierno prepara un decreto para acelerar las sanciones contra estas empresas y también contra sus accionistas, directivos y proveedores. Además, Milei anunció que enviará al Congreso un proyecto de ley para endurecer las penas.

Entre las medidas previstas se encuentra la posibilidad de impedir que las compañías involucradas operen en el territorio continental argentino y avanzar con acciones judiciales incluso en ausencia de los acusados.

El Presidente justificó la decisión al advertir sobre el riesgo de que las empresas avancen sobre las reservas petroleras ubicadas bajo el mar argentino.

Sea Lion, un proyecto petrolero estratégico

Sea Lion todavía se encuentra en una fase de exploración. Si las operaciones avanzan según lo previsto, el proyecto podría convertirse en el primer desarrollo de extracción de petróleo a gran escala en las islas.

Argentina ya había aplicado sanciones contra Rockhopper en 2013 y Navitas en 2022. Además, otras compañías, como Borders & Southern y JHI, cuentan con licencias exploratorias en el área.

El Gobierno argentino también anticipó que buscará ampliar las sanciones hacia otras actividades económicas desarrolladas en el archipiélago, como la pesca, el turismo de cruceros y la ganadería.

Reino Unido respaldó a las empresas

La posición argentina generó una rápida reacción del Reino Unido. El Gobierno británico reafirmó su postura sobre la soberanía de las islas y calificó de inalterable su posición.

Mientras aumentaba la tensión diplomática, las compañías involucradas también sufrieron impacto en los mercados: las acciones de Rockhopper llegaron a caer más de 5% en Londres, mientras que Navitas retrocedió alrededor de 2% en Tel Aviv.

El conflicto vuelve a colocar al petróleo offshore de las Malvinas en el centro de la disputa entre Argentina y el Reino Unido, con Sea Lion como uno de los proyectos energéticos de mayor relevancia en el archipiélago.